La fertilización in vitro (FIV) es un procedimiento médico en el que se fertiliza un óvulo con esperma fuera del cuerpo, en un laboratorio. La FIV se utiliza para tratar problemas de infertilidad o problemas genéticos. El proceso incluye la estimulación ovárica para producir varios óvulos, la extracción de los óvulos, la fertilización en el laboratorio y la transferencia de embriones al útero. La FIV se usa comúnmente cuando otros tratamientos de fertilidad han fallado o cuando existen problemas como trompas de falopio bloqueadas, infertilidad masculina o infertilidad inexplicada.
La fertilización in vitro ha revolucionado los tratamientos de fertilidad, proporcionando una solución para las parejas que enfrentan dificultades para concebir de manera natural. Ofrece esperanza a personas con diversos problemas de infertilidad, como trompas de falopio bloqueadas, bajo recuento de espermatozoides o trastornos de la ovulación. La FIV también puede usarse para la detección genética, ayudando a prevenir enfermedades hereditarias. Aunque el proceso puede ser emocional y físicamente demandante, ha permitido que millones de personas en todo el mundo logren su sueño de tener un hijo.