El trasplante de córnea, también conocido como queratoplastia, es un procedimiento quirúrgico para reemplazar una córnea dañada o enferma con una córnea sana de un donante. La córnea es la superficie transparente y en forma de cúpula en la parte frontal del ojo, que desempeña un papel crucial en el enfoque de la luz para la visión. Condiciones como el queratocono, cicatrices corneales o infecciones pueden requerir este procedimiento para restaurar la visión o aliviar el dolor.
Los trasplantes de córnea suelen realizarse de forma ambulatoria e incluyen los siguientes pasos:
El procedimiento suele durar de 1 a 2 horas. Según la condición del paciente, se pueden utilizar técnicas como la queratoplastia de espesor completo (penetrante) o de espesor parcial (lamelar).
La cirugía es indolora debido a la anestesia. Después del procedimiento, el ojo se cubre con un protector, y se monitorea al paciente antes de darle el alta. La mejora de la visión es gradual y puede tardar varios meses mientras el ojo sana.
Los trasplantes de córnea son esenciales para restaurar la visión en pacientes con daños severos en la córnea. Ofrecen una oportunidad transformadora para recuperar la vista funcional, aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida. Con los avances en las técnicas quirúrgicas, la tasa de éxito supera el 90%.