Una elevación de senos con implantes combina dos procedimientos para mejorar la apariencia de los senos. La elevación de senos, o mastopexia, reposiciona y remodela los senos caídos al eliminar el exceso de piel y tensar el tejido circundante. Los implantes mamarios, por su parte, añaden volumen y plenitud. Juntas, estas técnicas crean un aspecto juvenil, elevado y proporcionado.
Durante la cirugía, el cirujano realiza la elevación eliminando el exceso de piel y remodelando el tejido mamario. Los implantes se colocan, ya sea por encima o por debajo del músculo pectoral, dependiendo de la anatomía del paciente y los resultados deseados. Esta combinación aborda tanto la flacidez como la pérdida de volumen, proporcionando un contorno más completo y juvenil.
Este procedimiento es ideal para personas que desean corregir la flacidez, pérdida de volumen o asimetría causada por el envejecimiento, fluctuaciones de peso o el embarazo. Los candidatos deben gozar de buena salud, no fumar y tener expectativas realistas sobre los resultados. La cirugía se personaliza según los objetivos estéticos de cada paciente.
Este procedimiento combinado ofrece múltiples beneficios, como una mejora en la forma de los senos, mayor simetría y aumento de volumen. Elimina la flacidez mientras agrega plenitud, logrando un aspecto más juvenil y atractivo. También mejora la confianza en uno mismo y permite disfrutar de ropa y trajes de baño que se ajusten mejor.
La recuperación de una elevación de senos con implantes generalmente toma entre 2 y 4 semanas de actividad reducida. Es normal experimentar hinchazón y molestias durante las primeras semanas, que se manejan con medicamentos recetados y prendas de soporte. Se recomienda evitar actividades extenuantes y levantar objetos pesados durante la recuperación. Los resultados finales son visibles después de varios meses, una vez que la inflamación disminuye y los senos alcanzan su forma definitiva.