El trasplante de unidades foliculares (FUT, por sus siglas en inglés) es una técnica clásica y altamente efectiva para la restauración capilar. También conocida como cosecha de tira, el FUT consiste en la extracción de una fina tira de tejido del área donante del cuero cabelludo, de la cual se extraen meticulosamente las unidades foliculares individuales. Este método permite trasplantar un gran número de injertos capilares en una sola sesión.
En un procedimiento FUT, un cirujano retira cuidadosamente una tira de tejido del cuero cabelludo de la parte posterior o lateral de la cabeza, donde el cabello suele ser más denso. La tira se diseca en unidades foliculares individuales bajo un microscopio. Estas unidades se trasplantan en las áreas de calvicie o adelgazamiento, asegurando patrones de crecimiento natural.
El FUT es ideal para personas con pérdida de cabello avanzada que necesitan una gran cantidad de injertos para lograr los resultados deseados. También se recomienda para pacientes con suficiente elasticidad en el cuero cabelludo, lo que garantiza un proceso de cicatrización más suave en el área donante. Es una opción confiable para quienes buscan maximizar la densidad del cabello trasplantado.
La principal ventaja del FUT es su capacidad para trasplantar una gran cantidad de injertos de manera eficiente, lo que lo hace ideal para abordar la pérdida de cabello extensa. La técnica garantiza una colocación precisa de los folículos, creando resultados de aspecto natural. Aunque el procedimiento deja una cicatriz lineal, esta suele estar bien oculta por el cabello circundante y se atenúa con el tiempo.
Después de un procedimiento FUT, los pacientes pueden experimentar hinchazón leve, enrojecimiento o tensión en el área donante. Las suturas generalmente se retiran después de 10 a 14 días. Los resultados completos, incluyendo el crecimiento del cabello, se hacen evidentes en 12 meses, y el cuidado adecuado del cuero cabelludo es crucial para el éxito general del trasplante.