¿Qué es el injerto endovascular?
El injerto endovascular es un procedimiento mínimamente invasivo diseñado para reparar vasos sanguíneos dañados o debilitados, en particular aneurismas en la aorta. A diferencia de la cirugía abierta tradicional, esta técnica utiliza un stent, un tubo de malla metálica cubierto con un injerto de tela, que se inserta en la arteria a través de una pequeña incisión. El stent refuerza la pared del vaso, previniendo su ruptura y favoreciendo el flujo sanguíneo normal.
Usos Comunes y Beneficios
Este procedimiento se utiliza principalmente para tratar aneurismas aórticos, incluidos los aneurismas de la aorta torácica y abdominal. Sin tratamiento, los aneurismas pueden provocar complicaciones graves, como ruptura o hemorragias internas severas. El injerto endovascular ofrece una alternativa más segura a la cirugía abierta, con menos riesgos, un tiempo de recuperación más corto y estadías hospitalarias reducidas. También se utiliza cada vez más para otras afecciones, como disecciones o lesiones traumáticas en los vasos sanguíneos.
El Procedimiento Paso a Paso
El tratamiento se realiza bajo anestesia local o general. Se realiza una pequeña incisión, generalmente en la ingle, a través de la cual se introduce un catéter en el vaso sanguíneo. Utilizando tecnología de imágenes avanzadas, el injerto con stent se guía hasta su posición en el vaso afectado. Una vez colocado correctamente, el stent se expande, anclándose a las paredes del vaso y permitiendo que la sangre pase por alto la sección dañada. Todo el proceso suele durar entre 1 y 3 horas.
¿Quién Puede Ser Candidato para Este Tratamiento?
El injerto endovascular es adecuado para pacientes con aneurismas aórticos en riesgo de ruptura. Es especialmente beneficioso para personas que no tolerarían una cirugía abierta debido a la edad, condiciones de salud subyacentes u otros factores de riesgo. Sin embargo, una evaluación exhaustiva por parte de un especialista vascular es esencial para determinar si este es el mejor tratamiento.